Impuesto sobre bienes inmuebles en EEUU para propietarios chinos no residentes: importante también para otros compradores extranjeros

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Los Estados Unidos siguen siendo el destino de emigración preferido entre los chinos con alto patrimonio neto

El 15 de julio de 2017 el Hurun Research Institute en asociación con Visas Consulting Group publicó "Immigration and the Chinese HNWI 2017". Según un estudio de principios de este año, cientos de chinos con alto patrimonio neto, de entre 10 y 200 millones de CNY (de 1,5 a 30 millones de USD) y particulares con patrimonio neto ultra alto con más de 30 millones de USD que ya han emigrado, están solicitando emigrar o planean hacerlo en el futuro; el informe revela que, en términos de adquisición de propiedades y emigración, los Estados Unidos siguen siendo el destino preferido para los particulares de alto patrimonio neto. Los principales destinos para la emigración y compra de propiedades son Los Ángeles, Seattle, San Francisco, Nueva York y Boston, en los Estados Unidos.

Los datos de la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces (National Association of Realtors, NAR) muestran que en 2016 los chinos dominaron las ventas de viviendas en Estados Unidos a compradores extranjeros: los ciudadanos chinos compraron 29.195 viviendas en Estados Unidos, lo que implica 11.386 viviendas de EE.UU. vendidas a ciudadanos chinos para la inversión o el uso ocasional. Los compradores chinos fueron mayoritarios en volumen de dólares, con una inversión estimada en 27 mil millones de USD en bienes raíces en EE.UU.

En China ha salido a la luz el caso de un empresario chino que compró desde 2009 y a su propio nombre 20 propiedades en los Estados Unidos: 10 en California, 6 en Hawai, 2 en Nueva York y 2 en Massachusetts. A partir de 2012, sus negocios comenzaron a deteriorarse y todos sus activos en China se destinaron gradualmente al pago de deudas. Tras su reciente fallecimiento, su hijo viajó a los Estados Unidos para heredar las propiedades, con la esperanza de convertirlas en efectivo. Para su gran asombro, descubrió que las propiedades en Nueva York y Massachusetts habían sido confiscadas por impago de impuestos sobre la propiedad y que, respecto de las otras 16 propiedades, primero tendría que pagar un 40% en impuestos a los Estados Unidos para heredar de su difunto padre.

Al ser un extranjero no residente en los EE.UU., únicamente pudo obtener una exención de 60.000 USD para la herencia. Esto ha supuesto una onda sísmica para los particulares chinos con alto patrimonio neto que tenían intención de adquirir propiedades en EE.UU. o para aquellos que ya lo han hecho. Además del impuesto sobre la renta y los distintos impuestos federales, estatales, municipales e incluso a nivel local, el impuesto de sucesiones, llamado también impuesto sobre la herencia, es el tipo de impuesto que debe pagarse al morir.

En China, culturalmente, "la muerte" no es en absoluto un tema agradable o cómodo del que las personas hablen abiertamente, por no hablar cuando además se mezcla con impuestos. Además, gracias a la etapa de "desarrollo" de China, China actualmente no tiene impuesto de sucesiones. Durante las primeras décadas posteriores a la revolución China, la gente solía ser pobre, por lo que en realidad no había nada que transmitir o heredar; más tarde, cuando la economía del país despegó en 1990, la nueva riqueza estaba por lo general en su primera generación. Esta generación todavía desea crecer y expandir exponencialmente su riqueza. También cree que son invencibles y que vivirán para siempre. Sin duda el gobierno de China ayuda a reforzar esa mentalidad. La ley del impuesto de sucesiones lleva en fase de debate desde su primer borrador de 2010. Por esta razón, impuesto y mente no han estado presentes en la mente de las personas.

Sin embargo, quienes compraron propiedades en EE.UU. se vieron de pronto frente al impuesto de sucesiones de EE.UU., para sorpresa de sus familiares supervivientes, quienes descubrieron que el impuesto de sucesiones norteamericano podía suponer un enorme mordisco de hasta el 40% del valor razonable de mercado del patrimonio del familiar fallecido. Esto hace que la gente se arrepienta de adquirir propiedades si se compara con el favorable tratamiento del impuesto sobre la renta, o al menos el "tratamiento igual a los nacionales", del que disfrutaron cuando fueron "tentados y seducidos" para comprar propiedades o acciones estadounidenses.

Dado que el impuesto sobre la herencia suele ser un asunto posterior a la vida, no suele recibir la atención de las personas hasta que descubren que deben pagar al gobierno una importante porción del patrimonio antes de poder heredar de su familiar. Los ciudadanos estadounidenses están sujetos, por supuesto, a la tributación de sucesiones de los Estados Unidos con respecto a sus activos internacionales, pero el impuesto de sucesiones de los Estados Unidos a menudo coge por sorpresa a los familiares del extranjero no residente (non-resident alien, NRA).

En concreto, para los ARN que invierten en propiedades en EE.UU., el impuesto de sucesión gravado bajo la ley tributaria de EE.UU. sobre las propiedades de los ANR que poseen activos situados en EE.UU., incluyendo bienes raíces, acciones y otros objetos de valor después de la muerte del propietario es muy desfavorable en comparación con el tratamiento para ciudadanos o residentes, suponiendo hasta un 40% de impuestos sobre cualquier bien, salvo la pequeña exención de 60.000 USD. Sin embargo, aunque los ciudadanos estadounidenses están sujetos al impuesto de sucesiones de los Estados Unidos con respecto a sus activos mundiales, la exención tributaria actual (para el año fiscal 2017) es de 5.490.000 USD.

¿Es el difunto un residente de los Estados Unidos o un extranjero no residente de acuerdo con las reglas del impuesto de sucesión de los Estados Unidos?

¡Esta es una pregunta de varios millones de dólares! Vale la pena resaltar especialmente que, incluso para sorpresa de muchos titulares de la Tarjeta Verde, aunque automáticamente son "residentes" en EE.UU. a efectos fiscales, no necesariamente son "residentes" de los EE.UU. para el impuesto de sucesiones.

Para los efectos del impuesto sobre la renta en los Estados Unidos, el mecanismo para determinar la "residencia" de un extranjero se basa en cuánto tiempo está físicamente presente en los Estados Unidos o simplemente en la posesión o no de una Tarjeta verde, pero para el impuesto de sucesiones las normas no son las mismas. En su lugar, se aplica el concepto de "domicilio" para que el impuesto de sucesiones a fin de determinar la intención por la que se estableció domicilio permanente en EE.UU., que debe respaldarse mediante pruebas de las circunstancias concretas del individuo.

Una vez determinada la situación del fallecido en relación con el impuesto de sucesiones, los albaceas de los no residentes deben presentar el formulario 706NA, la declaración de impuestos de sucesiones (y la transferencia entre generaciones), la sucesión de un no residente no ciudadano de los Estados Unidos, si el valor justo de mercado en el momento del fallecimiento para los activos situados en EE.UU. supera los 60.000 USD. Hemos descubierto situaciones en las que las familias recibían con asombro la noticia de que podían heredar de un pariente rico fallecido recientemente, para asombrarse igualmente o incluso más al descubrir que no podían heredar dado que no disponían de fondos para pagar previamente el impuesto de sucesiones, además de los intereses acumulados y las penalizaciones.

Pese al aumento de la propiedad extranjera en activos en EE.UU., no es probable que la agencia tributaria estadounidense (Internal Revenue Service, IRS) observe una afluencia en breve de formularios 706-NA, dado que el IRS no tiene conocimiento de la muerte de propietarios extranjeros no residentes de bienes en EE.UU. Aunque el agente de retención solicitará al NRA que proporcione el formulario W-8BEN para acreditar su estatus de ciudadano no estadounidense y los correspondientes beneficios de los tratados de doble tributación, si los familiares del fallecido no lo presentan voluntariamente, y además no parece existir ningún mecanismo de control por el que el IRS solicite a los países extranjeros que recauden los impuestos pagaderos en su opinión, en particular si los activos son acciones en EE.UU. en lugar de propiedades inmobiliarias, por lo que esta regla es generalmente ignorada en todo el mundo.

Sin embargo, con los Estados Unidos y los países que implementan el IGA (acuerdo intergubernamental) de acuerdo con la FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act), promulgada en 2010, la información sobre la inversión del NRA en los Estados Unidos puede ser revelada e intercambiada con los países de su domicilio fiscal. El 22 de febrero de 2017, el IRS publicó en su sitio web "Algunos no residentes con activos en los EE.UU. deben presentar declaraciones de impuestos sobre el patrimonio". Básicamente, el IRS recuerda a los no residentes (que no sean ciudadanos estadounidenses) que están sujetos a impuestos sobre el patrimonio en Estados Unidos con respecto a sus activos ubicados en EE.UU.

El IRS puede cobrar cualquier impuesto sobre el patrimonio no liquidado por cualquier persona que reciba una distribución del patrimonio del difunto de acuerdo con las disposiciones del código tributario respecto de la responsabilidad del beneficiario. Se aplican importantes sanciones por incumplimiento y el albacea testamentario o el beneficiario de los bienes pueden ser personalmente responsables de los impuestos no liquidados adecuadamente. En casos extremos, la propiedad del patrimonio puede ser embargada sin necesidad de orden judicial a fin de liquidar los impuestos pendientes sobre los bienes.

Cómo planificar el impuesto de sucesiones

La manera más sencilla es aprovechar la exclusión de donaciones durante la vida del NRA. La cantidad actual de exclusión por la transferencia de donaciones de propiedad real o tangible por parte de un NRA es de 14.000 USD.

Como casi siempre, existen excepciones que pueden ser aplicables: los activos exentos del impuesto sobre el patrimonio en Estados Unidos incluyen valores que generen intereses de cartera, cuentas bancarias no utilizadas en relación con un negocio u operaciones comerciales en los EE.UU. y el producto de seguros.

Sin duda, los tratados de impuestos sobre el patrimonio entre los Estados Unidos y otros países a menudo ofrecen tratamientos impositivos más favorables a los no residentes, limitando el tipo de activo que se considera situado en los EE.UU. En la actualidad hay 15 países que tienen tratados de impuestos sobre el patrimonio con Estados Unidos: Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Países Bajos, Noruega, Sudáfrica, Suecia, Suiza y el Reino Unido.

Un extranjero no residente puede descubrir que al tener su domicilio en uno de los países con tratado puede disfrutar de grandes beneficios en virtud del mismo. Los albaceas del patrimonio de los no residentes deben consultar estos tratados para determinar exenciones en tasas impositivas, definiciones de domicilio y otras posibles deducciones aplicables. En la actualidad no existe un tratado de impuestos sobre el patrimonio y las donaciones entre China y los EE.UU.

Los métodos prácticos en los que Amicorp puede ayudar incluyen:

  • Seguro de vida (junto con el fideicomiso): el fideicomiso de seguros es el poseedor de las pólizas de seguro del NRA. Dado que una vez establecido el fideicomiso el NRA ya no es propietario personal del seguro ni tiene relación de propiedad, este no se incluirá en el patrimonio del NRA, por lo que no habrá impuestos de sucesiones. Si el patrimonio del NRA sigue estando sujeto a impuestos sobre el patrimonio tras la transferencia de las pólizas de seguro a un fideicomiso, el que el fideicomiso adquiera un seguro de vida adicional puede sin duda reducir los impuestos sobre el patrimonio.
  • QDOT: Cuando los activos situados en los EE.UU. son transferidos al cónyuge superviviente del NRA, la deducción matrimonial ilimitada está disponible únicamente si la propiedad se transmite a un "Qualified Domestic Trust" (QDOT, fideicomiso nacional cualificado) en beneficio del NRA. Si el QDOT está correctamente estructurado y cumple con todos los requisitos, permitirá a la familia aplazar el impuesto de sucesiones hasta el fallecimiento del cónyuge superviviente. El patrimonio del difunto NRA tendrá derecho a la deducción matrimonial y al aplazamiento del impuesto de sucesiones, igual que para un ciudadano de los EE.UU., si el cónyuge superviviente del NRA adquiere la ciudadanía estadounidense antes de su propio fallecimiento, en el supuesto de que antes de obtener la ciudadanía fuera residente en los EE.UU. a la muerte del difunto.
  • Sociedades no estadounidenses: las oportunidades de planificación mediante la constitución de sociedades no estadounidenses con activos situados en los EE.UU. como sociedades de responsabilidad limitada (Limited Liability Company, LLC) estadounidenses puede servir para mitigar o evitar la exposición al impuesto sobre el patrimonio de los EE.UU. A la muerte del beneficiario, la corporación no estadounidense no "muere" con él. De este modo, no se devenga ningún impuesto de sucesiones a la muerte del beneficiario. La planificación proactiva del impuesto sobre el patrimonio puede eliminar por completo estos inesperados impuestos sobre sucesiones de los EE.UU. Sin embargo, la transferencia de bienes raíces de los Estados Unidos a la entidad no estadounidense no ofrece ninguna protección contra impuestos sobre la renta para ingresos procedentes de los EE.UU., por lo que los ingresos siguen siendo imponibles. Por otra parte, la transferencia de bienes inmobiliarios estadounidenses directamente propiedad de personas extranjeras, incluidas las acciones de corporaciones extranjeras que posean bienes inmobiliarios en Estados Unidos, puede estar sujeta a la FIRPTA (Foreign Investment in Real Property Tax Act: Ley de Impuestos sobre la Inversión Extranjera) y estar sujeta al impuesto sobre la renta del 15% los beneficios. Con todas estas significativas y confusas consecuencias fiscales, si no se toman medidas preventivas de planificación antes de la inmigración o se toman pasos de planificación tributaria previos a la adquisición, los no estadounidenses pueden generarse a sí mismos y a sus familias un innecesario problema fiscal tras la inversión en propiedades situadas en los EE.UU.
  • Una planificación fiscal adecuada puede proteger al no estadounidense ante el impuesto sobre el patrimonio de los Estados Unidos en relación con los activos estadounidenses. La planificación concreta depende de las circunstancias particulares de cada individuo, por lo que animamos a obtener siempre asesoramiento profesional previo, a fin de determinar cuál es la estructura más adecuada para el caso concreto del cliente.

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